
La antigua - previa a los romanos - civilización de los Tartessos, fue una de las mas poderosas de su tiempo. Muy avanzada, y con habilidad para los tratos comerciales, aparte de estar emplazada en un gran punto estratégico (la entrada al mediterráneo), tuvo un gran auge, y su nucleo de poder habia estado cerca de aquella ciudad.
A lo largo de los años, diversas excavaciones arqueológicas habian descubierto los secretos de dicha civilización, que aunque no era demasiado conocida fuera de los círculos iniciados, fue una de las mas poderosas. Su único rey conocido, Argantonio, era famoso por sus riquezas, sabiduría y longevidad, según diversos escritos griegos de la época.
A las afueras de la ciudad, en los bosques, habia una vieja excavación de los años 60 que habia sido abandonada. Al parecer el Tremere, habia llegado a la ciudad atraido en parte por la "historia oculta" de esa excavación. Sin tener gran cosa, comenzó a investigar, y poco a poco, recuperó la excavación, hasta reabrirla, ocultandola convenientemente bajo trabajos arqueológicos reales.
La realidad es que iba detrás de la supuesta tumba de Argantonios, o más que tumba, refugio, ya que segun sus investigaciones, el rey tartésico era un matusalén que entró en letargo tras la decadencia de aquella civilización, a la espera de regresar para recuperar el poder perdido. Aún así, no era tan facil. Argantonios, para evitar el expolio de sus riquezas y la diabolización de su alma, preparó varias tumbas falsas, con los medios suficientes para evitar que cualquier saqueador saliese vivo de alguna de ellas, o que se le quitasen las ganas de volverloa intentar si era tan afortunado como para conseguir escapar.
Y al parecer, era hasta aqui donde llegaban los datos del Tremere, que pidió al Loco que arrojara algo de luz sobre el asunto. Vlad expuso parte de lo que conocía. Habia hallado unos bocetos de la estructura de las tumbas, posibles tuneles, camaras, trampas, y otras medidas de seguridad. Él no sabia mucho sobre los Tartessos, o sobre Argantonio, aunque habia oido algunos rumores: artefactos antiguos, y documentos que podrian desvelar datos desconocidos sobre la historia de la Humanidad, o sobre la de la propia Estirpe, dada la posiblidad de que el rey fuera un vampiro. Era una oportunidad de hallar conocimiento y poder - difiicil de medir, dependiendo de su suerte - que no podia dejar escapar.
Gaethanus volvió a encender su pipa, y dedicó una sonrisa al Malkavian.
- Bien, entonces creo que podremos colaborar. - bebio de su copa. - Es una alegria encontrar a alguien con quien colaborar al fin en estos menesteres. Dentro de dos dias, nos encontraremos en este punto - señaló una localizacion en el mapa, junto a las instalaciones de la excavación - Quiero hacer esto en persona. Sería un gran hallazgo. Llevaré un séquito de ocho siervos para las labores de transporte de equipo y ayuda en la expedición. Os ruego que hagais lo mismo.
- De acuerdo, pero... permitidme una pregunta. - Vlad se extrañaba de que fuera todo tan facil - ¿Como se verá en el Eliseo que el primogénito Tremere haga pactos con el Sabbat?
- Ah, me da igual lo que esas Arpías digan. El fin justifica los medios. Lo que podriamos hallar aqui bien lo merece. Ademas, usted y yo sabemos que usted va un poco por su cuenta. Ya tengo pensada cualquier eventualidad, por si esta "alianza" me trajera problemas. En las altas esferas solo hacen politica, sin preocuparse del Conocimiento, cuando el Conocimiento es otra forma de hacer política ¡Necios!
Vlad sonrió. El Tremere hacia bien su papel.
- Esta bien, entonces. Dentro de dos días, nos encontraremos en el lugar acordado. Si no le importa, entonces, me marcharé.
- Si, por supuesto. Un placer. Nos veremos pasado mañana - el Tremere parecía agitado. Acompañó al Malkavian a la puerta - ¡No olvideis la linterna! - bromeó.
Conforme salía del Palacio, Vladimir seguía maquinando. Todo habia ido muy suave, muy sencillo. Al principio se vio en clara inferioridad frente al Mago, pero todo habia sido muy cordial, como si fueran colegas de trabajo. ¿Quizás su mente se la habia jugado? Sin embargo, sabia por experiencia que no podía fiarse, y ya preveía que el Tremere prepararía algo para atacarle, si no de forma directa, con alguna artimaña. Un ataque directo, o una trampa con los Lupinos, o la propia tumba. Habia demasiados sitios donde el Mago podría intentar eliminarlo y hacerse con el favor de la Principe. Visto por otro lado, eran los mismos sitios donde Vlad podria intentar hacer lo propio.
Necesitaba, por tanto, reunir un séquito, que no sería complicado, y los materiales necesarios. Sin embargo, pensó en añadir un toque extra, que sería util, en muchos sentidos. Sonriendo, pidió al taxi que habia parado que continuara su camino, y se dirigió a pie al Castillo de Santiago, apenas a 10 minutos.
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